El castigo de estar en tinieblas

Cuando la energía eléctrica ha invadido todas las esferas de la actividad humana: la industria y la agricultura, la ciencia, el espacio y nuestra vida cotidiana, en Venezuela los problemas eléctricos que sufre nada tienen que ver con lo que puede ocurrir en la casa o el trabajo, por sufrir un cortocircuito, o saltar un interruptor.

La crisis energética de Venezuela ocurre por haber perdido la capacidad de generación de energía eléctrica, situación que viene desde 2009 y continúa agravándose sin mejora alguna. El 7 de marzo de 2019 hubo un apagón general que afectó a los 23 estados del país; se estima que los cortes de electricidad causaron más de 1.000 millones de dólares en pérdidas.

Son muchas las causas que se suman para quien dirige el gobierno hace 24 años: la corrupción, abandono total de la administración profesional, falta de mantenimiento, partidización, militarización, desprecio a la meritocracia, centralismo, autocracia, obras inconclusas, incumplimiento de los planes.

Entre 2009 y 2015, 26 empresas nacionales e internacionales incluyendo a las dos estatales, PDVSA y CORPOELEC fueron adjudicatarias de contratos por parte del gobierno de Hugo Chávez. Las obras durante la emergencia eléctrica encargadas a Derwick Associates, Odebrecht y a Impsa siguen cuestionadas sea por su desempeño, sobreprecio, y obras hasta hoy inconclusas.

El lado crítico para la población es el racionamiento que aplica CORPOLEC de 4 a 8 horas diarias en los distintos estados del país, situación desesperada de la población, todo el país sometidos a tinieblas a voluntad estatal, lo que impacta en la salud, alimentos descompuestos, artefactos eléctricos dañados, no se puede leer, estudiar o cualquier tarea del hogar, tampoco usar el ascensor, y en las industrias se afecta la producción.

El ciudadano no dispone de información, ni certera ni falsa, simplemente el silencio como un monumental desprecio a los ciudadanos. No se sabe de inversiones, ni mantenimiento, ni planes de contingencia, salvo que las turbinas vienen por el atlántico.

Lo que sí se sabe es, que hace 24 años el país tenía un eficiente servicio eléctrico, en plena expansión con base en planes y proyectos elaborados y ejecutados por expertos. De no resolverse el acceso a la electricidad, es difícil que se impulse el crecimiento económico y el progreso humano.