Elecciones presidenciales bajo acoso

El régimen decidió utilizar su poder político para que la Asamblea Nacional nombrara a dedo los actuales Rectores del CNE y aparentando participación propuso fechas para que el órgano rector elaborara un calendario para las elecciones del cargo de presidente de la República.

Como dictadura que es, Nicolás Maduro mostró que deseaba legitimarse en su cargo y seguir ejerciéndolo hasta siempre.  La falta de reconocimiento internacional de su última elección presidencial que aún le incomoda, y por ello abrió la posibilidad de “competir” siempre que sea con él mismo.

De allí que aceptara que Noruega fuera el mediador de un diálogo con la oposición el cual se desarrolló en la isla de Barbados, para abrir la posibilidad de realizar un proceso electoral, acuerdos que decidió utilizar para sus propios fines, burlando así los esfuerzos de la comunidad internacional.

Todos esperaban que a nivel interno se aplicaría la Constitución, permitiendo el ejercicio de la democracia y de los derechos políticos de todos los venezolanos en edad de votar.

Más allá de cumplir o no con los acuerdos de Barbados, el proceso electoral debía regirse por la Constitución de 1999, la cual contiene las garantías obligatorias para cada elector:

  • El sufragio es un derecho.
  • Ese derecho se ejerce mediante votaciones libres, universales, directas y secretas.
  • Son electores todos los venezolanos que hayan cumplido 18 años de edad.
  • Para elegir o ser elegido se requiere no tener inhabilitación política, establecida a partir de cumplimiento de la condena y de acuerdo a la gravedad del delito.

La función de los órganos que integran el CNE es garantizar la igualdad, confiabilidad, imparcialidad, transparencia y eficiencia de los procesos electorales, así como la aplicación de personalización del sufragio.

Aquí está el problema del régimen y del CNE, en el derecho a la personalización del sufragio. que consiste en la capacidad del elector de identificar a la persona que quiere elegir para el cargo de presidente de la República, el elector elige y vota por el nombre de la persona que desea lo represente en ese cargo.

El régimen quiere que se inscriban muchos candidatos para dar la imagen de pluralismo y competencia, de esa forma se siente ganador, pero rechaza que se personalice a una aspirante como María Corina Machado a quien identifica con preferencias para ganar la elección, aun teniendo Maduro el control del sistema electoral. Por tanto, se está manipulando el derecho a la personalización del sufragio negándole a los electores la personalización de su voto, basándose en que no reúne las condiciones para ser electa.

Si le aplicamos a María Corina Machado el artículo 227 de la Constitución, donde constan los requisitos para ser presidente de la República lo que permite la personalización de su candidatura dado que el CNE sabe por sus archivos que los cumple todos: es venezolana por nacimiento, no posee otra nacionalidad, es mayor de treinta años, de estado seglar y no está sometida a condena mediante sentencia definitivamente firme.