La corrupción insiste en robar el derecho político de María Corina Machado

En dictadura, los derechos políticos se aplican como sanciones, las que se concretan cuando la justicia a los que corresponde protegerlos, comulgan con la ideología y se los roba a quien le corresponde ejercerlos.

Eso le ocurre a una candidata a presidente de la República de Venezuela para el 2024, que luce una hermosa capa de color azul, María Corina Machado.

Ella actuó de acuerdo a un compromiso de diálogo firmado en “Barbados” y asistió a un llamado “Tribunal”. Le contó todo lo que le había pasado de una sanción inventada sin ella conocerla, aunque su corazón le decía que no hablara con extraños.

Resulta que el lobo le tendió una trampa. Él tenía un enorme apetito de poder y en realidad no era de confiar. Su plan era desaparecer su nombre del tarjetón electoral y así suprimir para todos los venezolanos que la siguen, el derecho a elegirla.

Caperucita Azul esperó el feliz día de liberarse de esa amenaza y sólo a la solicitud de muéstrame el expediente, le contestaron que no, ya que el mismo era necesario para comérsela mejor y la atacaron con un párrafo publicado en una página web.

Sin darse cuenta el lobo, ella recibió la protección de sus electores quienes la salvaron; el lobo saltó por la ventana y huyó espantado para nunca ser visto.

Caperucita Azul agradeció el apoyo por rescatar sus derechos políticos del malvado lobo y ese día Caperucita Roja aprendió una importante lección:

“Nunca debes hablar con extraños”.